26 junio, 2009

Sociedad cultural Nuestro Tiempo

Otra organización de relevancia durante la república e interesada a buscar una verdadera cultura nacional, fue la Sociedad Cultural Nuestro Tiempo, fundada en 1951.
La sociedad contaba con el apoyo del PSP (Partido Socialista Popular). Vale la pena precisar que hasta el 1939, el Partido Comunista Cubano había permanecido en la clandestinidad. Al ser legalizado, toma este nombre definitivo en el 1944.
La sociedad y su revista Nuestro Tiempo, generan un nuevo ciclo vital desde el ámbito de la cultura y realizan un importante proyecto, sobre todo, con acción militante y comprometida. Como todo grupo de vanguardia, consciente de serlo, ellos sí cuentan con un verdadero manifiesto:

Nuestra estética es la de un arte americano, libre de prejuicios políticos o religiosos, enaltecidos por encima de concesiones, que sea síntesis de lo que estimamos vigente y permanente en América. No nos interesan ni la oscuridad muerta ni la endeblez académica, sino una estética tan infinita como el hombre mismo [...]*
Y advierten:
Surgimos para traer el pueblo al arte, acercándolo a las inquietudes estéticas y culturales de nuestro tiempo [...] Somos la voz de una nueva generación que surge en un momento en que la violencia, la desesperación y la muerte quieren tomarse como únicas soluciones [...]*

La sociedad, bajo la dirección del compositor Harold Gramatges y con la asesoría de la escritora Mirta Aguirre, asume la cultura como señala su mismo nombre, desde una perspectiva actualizada. Ellos mismos lo dicen, refiriéndose a las vanguardias, que admiten todos los “ismos” pero no se afilian a ninguno. Logran así, en los años cincuenta, abarcar el desarrollo intelectual en todas las esferas, en la música, en las artes plásticas, teatro y cine. Se ofrecen cursos y conferencias, se realizan cine-debates y se abren, bajo su guía, diversas salas de exposiciones .

* AA.VV, Sociedad cultural nuestro tiempo - Resistencia y acción, Ed. Letras Cubanas, La Habana, 2002.

22 junio, 2009

Algo más de los Diarios de Lezama.



En los Diarios presentados en la entrada anterior, salta inmediatamente a la vista la relación de Lezama con la literatura clásica. De la confrontación directa con el texto, resulta posible subrayar algunos elementos claves en la gran masa de temas enfrentados por el autor. Hay, en este libro, una cantidad inagotable de citas, referencias y confrontaciones habituales, además de proverbios, sucesos y personajes de las propias vivencias lezamianas. Sin embargo, no existe una verdadera interrogación del pasado, sino un simple llamado constante que deviene el instrumento de sus indagaciones.
He aquí algunos ejemplos:

Nov. 25 de 1939- Domingo. Dice Zaratustra que en las primeras aventuras sólo encontramos cadáveres y payasos, ¿y en las últimas?


9 Enero 1942. Nietzsche decía: Dichosos los que tienen gusto, aunque sea mal gusto.
Para el griego sabio significa hombre de gusto.


10 abril 1942. Proust convierte, como sabemos, el paladeo de la taza de té, en la llave de Bagdad que le abre los recuerdos de su infancia en Combray. Es tolerable que la primera vez esa reacción fuera exasperante y actuase como una fulminación que provocase el brote total de lo reminiscente. Pero he ahí que después de unas cuantas veces intenta refugiarse en esa edad alejada, recurre a la misma llavecita de Bagdad. Intenta después explicar esa magia ¿para qué?. De ahí se han derivado una bandada de cuervos negros de psicologismos, de posibles fotografías de los movimientos del alma.


Julio 19-1942 “ Un grano de audacia en todo es importante cordura”
B. Gracián


Marzo 28/43. O y Gasset ve en el enamoramiento
“una especie de imbecilidad transitoria”


15 Junio/43. Según Epicuro el alma esta compuesta por cuatro clases de átomos: átomos de aliento, de aire, de calor, y átomos de una cuarta especie,
“la cuarta substancia innominada”.


23 Julio 1943 “Cuando estamos solos estamos siempre en mala compañía.”
P. Valéy. L’idée fixe.


Agosto 13 1956. Faltan tres días para que nos paguen la quincena. No sé si pedir anticipo, o pasarme tres días sin dinero, entonces mamá me dará veinte o treinta cts. Así me siento niño. Antes con esos 20 cts compraba libros, ahora tabacos.


Agosto 23 1956. Entierro de un hermano de labrador Ruiz. Qué imposible nuestro cementerio. El sol, contento de la enemistad del mármol, quema como un soplete. La capilla al final del cansancio.


Agosto 27 1956 Los colores del retrato de Renoir, hecho a Jeanne Samary, brillan, chisporretean. Casal alude en unos versos sombríos, pues acababa de morir. “Si tu nunca sabrás que yo te he amado – tal vez yo ignore siempre quién me ama” Qué hubiera pensado la sensualidad de Renoir de este verso.

14 junio, 2009

Curso Délfico

Apartándonos un poco de la didáctica y de las instituciones que influyeron sobre la primera Vanguardia de pintores cubanos, quisiera comentar algo que siempre me interesó de manera personal y que concierne a Lezama. Me refiero al curso délfico, al tanto comentado y mitificado curso o trayectoria de lecturas y a veces libros prestados por el propio maestro, los cuales debía asimilar una persona antes de acercarse a las artes, a la escritura o a la cultura en general.
Como él mismo afirmó, se trata de una simple orientación de libros que él consideró formadores de su propio intelecto, y de esta manera, como sabemos, comienza a recomendarlos a los más jóvenes con preocupaciones e inquietudes intelectuales.
Finalmente, después de conjeturas, conversaciones y consejos literarios de amigos, padres y profesores, hace unos años recibí sus “Diarios 1939-1949 /1956-1958” con compilación y notas de Ciro Bianchi Ross y editado por Ediciones Unión, año 2001.
El libro es realmente sugestivo y lo recomiendo vivamente. Desde que lo poseo forma parte de mi estudio cotidiano y de mis pocos ratos sublimes de sosiego. No es un diario de todas sus acciones del día, ni mucho menos, sino originales anotaciones de Lezama, referidas a “de todo un poco”, como diríamos en breves palabras. Da la impresión, abriendo cualquier página, de adentrarse en la intimidad cerebral lezamiana, en sus razonamientos más recónditos y en sus conocimientos eruditos y universales a modo de confesiones.
Al final de este pequeño libro, hay un interesante apéndice con entrevistas realizadas por Bianchi Ross al poeta (1975-1970-1969) y sobre los libros necesarios para pasar el curso délfico, Lezama nos señala:

- ¿Sería demasiado pedirle una relación aproximada de los libros incluidos en el Curso?

- La lista resultaría demasiado larga, y yo tengo una memoria prodigiosa, pero no puedo recordarlos todos.
A modo de ejemplo y referencia podria decir que la relacion incluye textos como El gran Meaulnes, de Fournier, Al revés, de Huysmans, todo Platón, Rilke y Dostoyevski. Los cantos de Maldoror, de Lautréamont, Conversaciones con Goethe, de Eckerman, Doktor Faustus, de Mann, Mario el epicúreo, de Pater, Gaspar de la noche, de Bertrand....Y en otra dimension, Psiqué, de Erwin Rohde, El otoño de la Edad Media, de Huizinga, El amor y Occidente, de Rougemont, el Tao Te King, de Lao Tsé, El libro de los muertos y muchos, muchos más.

- ¿Su obra, Lezama, está incluida en el Curso?

- No, mis libros, no están incluidos en el Curso, pero se supone que quien lo recibe ha de estar familiarizado con mi obra.
Un detalle importante y dos condiciones. El curso se basa en una sentencia del Oráculo de Delfos. Aquélla que dice: Lo bello es lo más justo, la salud, lo mejor; obtener lo que se ama es la dulce prenda para el corazón.
Esa frase antecede a todas las restantes sobre las que hay que meditar a lo largo del Curso.
El nuevo lector no ha de dejarse impresionar por las frases o párrafos que yo he subrayado en los libros de mi propiedad; debe buscar sus propias frases. Y no debe jamás prestar los libros que ha recibido. Si lo hace, queda fuera del Curso, y más aún, la sinagoga del infierno será para él.*


*José Lezama Lima, Diarios 1939-1949 /1956-1958, compilación y notas de Ciro Bianchi Ross, Ediciones Unión, 2001.

11 junio, 2009

Revista Orígenes


Orígenes
Revista de Arte y Literatura.
En sus páginas aparecieron críticas sobre artes plásticas, poemas, crítica teatral, ensayos sobre estética, filosofía del arte y música. La revista trimestral (1944-1956) publicará solamente materiales inéditos ya sea de autores cubanos (Lydia Cabrera, Aldo Menéndez, Virgilio Piñera, Fayad Jamís, Samuel Feijóo, Eugenio Florit, Alejo Carpentier, Roberto Fernández Retamar, Enrique Labrador Ruiz, Alcides Iznaga, Pedro de Oraá, entre otros muchos) o autores extranjeros (Vicente Aleixandre, Paul Éluard, Alfonso Reyes, Octavio Paz, Jorge Guillén, Gabriela Mistral, Luis Cernuda, Juan Ramón Jiménez, Paul Valery, Robert Altmann, Luis Aragón, José Bergamín, Albert Camus, Macedonio Fernández, Carlos Fuentes, Efraín Huerta etc). Los vínculos de los originistas y de su publicación con el mundo artístico y literario de su época serán fundamentales para la literatura cubana posterior.
Los tres pintores mayormente presentes en su exterior fueron Mariano Rodríguez, René Portocarrero y Amelia Peláez.
También hubo portadas de otros artistas como Fayad Jamís, Wifredo Lam, Alfredo Lozano, Felipe Orlando, Cundo Bermúdez, Mario Carreño, Luis Martínez Pedro, Raúl Milián, Carmelo González, José María Mijares y Víctor Manuel. Casi todos ellos, entre otros pintores, formarán parte de la segunda generación de la vanguardia plástica que apareció hacia 1937, año de fundación de otra publicación que es antecesora directa de Orígenes, la revista Verbum .
Los tres pintores nombrados anteriormente, los de mayor presencia en la revista, mucho se relacionan con el gusto del grupo y la preferencia por los interiores domésticos, por la luz tenue y ornamental, de modo que estos artistas plásticos muchas veces ofrecen exactamente la interpretación idílica y barroca de la filosofía o concepción de Orígenes.
Cintio Vitier* afirma que la labor del grupo junto al movimiento pictórico que lo acompaña se trata de "un trabajo poético", pues bien, eso es precisamente lo que ofrecerá la revista Orígenes también en su percepción visual.

*Cintio Vitier, Diez poetas cubanos, Ed. Orígenes, La Habana, 1948.

06 junio, 2009

El Grupo Orígenes


En los años 30 comienza a integrarse dentro de la vanguardia el Grupo Orígenes alrededor de la figura de José Lezama Lima.
El trabajo del grupo intelectual se alza como defensor de la creatividad y con preocupaciones e inquietudes estéticas semejantes, sin embargo estará formado por una heterogénea individualidad en cada uno de sus integrantes. El grupo vive más la expresión del arte como un sentimiento espiritual y no precisamente, como un camino ideológico. El grupo queda constituido como tal en 1944 con la aparición de la revista Orígenes y posteriormente con el cese de esta publicación, el grupo se considera disuelto en 1956. Los números de la revista Orígenes se identificaban con la estaciones del año. De esta manera, el primer ejemplar publicado corresponde a la primavera del año 1944.
Los editores serán Lezama Lima y José Rodríguez Feo.
Al Grupo Orígenes, se le atribuyen valiosas reflexiones alrededor de la poesía y del arte en general. Paralelamente a su revista (Revista Orígenes), aparecen también las Ediciones Orígenes en las que se publicará la obra de los que se agruparon alrededor del grupo.
En 1948 aparece una antología preparada por Cintio Vitier: Diez poetas cubanos 1937-1947 (Lezama, Cintio Vitier, Fina García Marruz. Eliseo Diego. Octavio Smith, Angel Gaztelu, Gastón Baquero, Lorenzo García Vega, Virgilio Piñera y Justo Rodríguez Santos) en la que se define el quehacer del grupo y los rasgos sofisticados de su poética en las palabras de Vitier:

Y en efecto a las bellas variaciones en torno a la elegía, la rosa, la estatua (típicas de la generación anterior, y persistentes aún en otros países hispanoamericanos), sucede entre nosotros un salto, que diríamos en ocasiones sombrío de voracidad, hacia más dramáticas variaciones en torno a la fábula, el destino, la sustancia; el justo y transparente endecasílabo es abandonado por un verso imperioso e imprevisible, una poesía de deliquio, en fin, da paso a una poesía de penetración. Comprobamos así cómo el intimismo esteticista (usadas estas palabras en su sentido estrictamente descriptivo) se abre a la aventura metafísica o mística, y por lo tanto muchas veces hermética. El poema, de más compleja melodía o alterado contrapunto, crece y se rompe por todas panes bajo la presión de ese universo desconocido y anhelante que de pronto ha querido habitarlo, y cada poeta inicia, estremecido por la señal de José Lezama Lima en Muerte de Narciso (1937) la búsqueda de su propio canon, de su propia y distinta perfección.
(Cintio Vitier, Diez poetas cubanos, Ed. Orígenes, La Habana, 1948).

03 junio, 2009

Breve entorno cultural a inicios de la república

Los intelectuales de la generación republicana, definen un conjunto de preocupaciones ideo-estéticas que buscan reintegrar las líneas de la cubanía. Es por eso que se ven inclinados hacia escritores con trayectoria, a Martí y a figuras como Julián del Casal y la Avellaneda. A su vez reinician publicaciones que estuvieron muy involucradas con la idea de la nacionalidad y de la patria durante la colonia, como por ejemplo, la Revista Bimestre Cubana y Cuba Contemporánea .
Existen varios estudios cubanos que coinciden al afirmar, que esta es una etapa de crisis en la cultura nacional y es en la literatura donde se expresarán con más vigor los valores nacionales. La novelística de Jesús Castellanos, Carlos Loveira, la poesía de Poveda, Boti, Acosta, la ensayística de Varona, Sanguily y aquella de los nuevos intelectuales como Fernando Ortiz o Roig de Leuchsenring serán portadoras de ideas renovadoras.
La atmósfera cultural contribuyó a fomentar en los intelectuales un ansia por descubrir modernos horizontes. La nueva generación de novelistas, poetas, compositores y folcloristas intentan crear una identidad cubana a travès de la ivestigación de la herencia africana, así como de la cultura blanca y humilde de los guajiros.
Una manifestación cultural pero de tipo popular al igual que en muchos países de América Latina, serán las décimas. En las condiciones de la república, el trovador guajiro será el difusor principal de las maneras de sentir del campesinado y del proletariado rural. La función de la décima será la de informar a la población campesina hechos de carácter general o local. Durante la guerra de independencia las décimas con contenido patriótico creadas por los mambises y libertos se encontraban en la clandestinidad. Aparecerán nuevamente durante los años republicanos y el medio de divulgación principal de las composiciones musicales será la prensa humorística.
De la música en la primera generación republicana se debe señalar que será más fértil en su manifestación popular y trovadoresca. Coexisten figuras destacadas, exponentes del cancionero criollo, como Sindo Garay, Moisés Simons, autor del son pregón El Manisero y Manuel Corona. El baile del danzón deja de bailarse, mientras tanto las jazz band irán haciendo su aparición en Cuba. Hay una incidencia de bailes americanos como el charleston o el two steps, pero las clases populares seguirán, literalmente, bailando el son.
Con relación a las artes plásticas Marcelo Pogolotti brinda un recuento sobre las vicisitudes por las que atraviesa la pintura en las primeras décadas de la republica neocolonial. Subraya la situación en la que se encontraban los pintores y destaca el modo en que la generación de los primeros años se amoldó al gusto burgués:

De todas las artes, las más preteridas eran las plásticas. Aquí el panorama era sencillamente desolado. No se vislumbra la menor originalidad ni asomo de intento de buscar una modalidad adecuada a lo cubano. Campeaba el lodoso academismo español y el desvaído neoacademismo italiano. Si se abordaba un tema local, era con óptica napolitana. Los pintores no pensaban sino en vivir de una cátedra de San Alejandro con el menor esfuerzo posible en la más estéril rutina. Atrincherados detrás de la Academia combatían toda innovación, temerosos de que lo nuevo habría de costarles, tarde o temprano, su jugoso usufructo, como así habría de suceder, en efecto, a la vuelta de largos años de lucha. Ni siquiera el impresionismo logró infiltrarse en su predio [...]. Por lo demás, la parte culta de la burguesía autonomista e independentista, arruinada por la guerra de liberación, no poseía los medios económicos ni estaba mentalmente preparada para sostener un movimiento cubano de renovación artística. No había, pues, coleccionistas [...].
(Marcelo Pogolotti, Del Barro y las voces, Ed. Uneac, La Habana, 1968.

30 mayo, 2009

Arte Nuevo

Con el Arte nuevo o "los modernos" como se hicieron llamar algunos pintores cubanos en los años 20, comienza una nueva corriente pictórica, en la que, no sólo se atribuye una nueva lectura en la percepción, sino que aparece un nuevo lenguaje en la comunicación con el espectador. Muchos de ellos ya habían salido de Cuba por una razón u otra pero vuelven a la isla con otra mirada, habiendo ya conocido las vanguardias europeas. Al regreso, poseen ese otro mundo plástico captado durante sus viajes. Con los modernos, puede hablarse de evolución pues la pintura captará una manera de sentir diferente y los fenómenos sociales remarcarán el carácter nacional. Esa nueva sensibilidad se encuentra en la actitud y en las imágenes de los nuevos creadores. Por su parte Marcelo Pogolotti al referirse a este proceso, escribe:

Los jóvenes pintores veníamos de diversas procedencias con el propósito doble de renovar la pintura y de interpretar, incluso descubrir, nuestro país, en lo que coincidíamos sin saberlo con la resurrección del sentimiento nacional. La ausencia no había enfriado el amor a nuestra tierra. La queríamos y anhelábamos expresar su alma con la máxima elocuencia de los medios pictóricos. Por eso nos negábamos a aplicar formulas disecadas e insulsas de un academicismo genérico y caduco que no respondía a nuestras premisas telúricas entre las cuales las primeras que saltaban a la vista eran la luz y el color.
(Marcelo Pogolotti, Nacimiento de la nueva pintura, en revista Islas, N° 2, vol. III, La Habana, 1961.)
En el Salón de Bellas Artes de 1925 llegan vientos de cambio. Carlos Enríquez participa con un cuadro que representa una muchacha sentada sobre la hierba. Víctor Manuel apenas regresado de Paris, exhibe una vista de esa ciudad y un retrato, mientras que Eduardo Abela envía un paisaje urbano completamente novedoso que representa las azoteas habaneras.
En 1927 sobresalen nuevamente en el Salón de Bellas Artes los envíos de Víctor Manuel y Carlos Enríquez pero la Revista de Avance, creada en este mismo año decide organizar por su cuenta una exposición con el nombre de Arte Nuevo – 1927. Vale la pena destacar que el vanguardismo cubano en las artes plásticas sostiene una fuerte vinculación con el literario. En este sentido la Revista de Avance se propone quebrar el aislamiento cultural y en ella confluyen todas las ideas estético-artísticas del momento.
El movimiento plástico denominado Generación del 27 comienza en la exposición organizada por Avance. Dos cuadros de Carlos Enríquez serán retirados de la misma por ser considerados escandalosos, pero a pesar de la reacción académica dicha exposición constituirá una verdadera metamorfosis plástica en su época:

(Martín Casanovas, Revista de Avance, Prólogo y Selección, Ed. Colección Orbita, La Habana, 1972.)
Fue en el campo de las artes plásticas que la proyección de Revista de Avance tuvo mayores alcances y penetración, dejando huellas más profundas y persistentes. La exposición de Arte Nuevo (del 7 al 31 de mayo de 1927, celebrada en la Asociación de Pintores y Escultores) ocasionó una violenta sacudida, y puede ser considerada como el comienzo, o si se quiere, el primer signo de una nueva era en la plástica cubana. Usando todas las armas, se enfrentaron el academismo y el vanguardismo, conscientes de que se libraba una batalla decisiva. Hoy el término “vanguardismo” peca de ambigüedad, por los confusionismos a que da lugar, pero en 1927 invitaba a la combatividad y sonaba a reto.
Los expositores fueron: Eduardo Abela, Rafael Blanco, María Capdevila, Gabriel Castaño, Carlos Enríquez, Víctor Manuel García, Antonio Gattorno, María Josefa Lamarque, José Hurtado de Mendoza, Luis López Méndez, Ramón Loy, Alice Neel, Amelia Peláez, Rebeca Peink de Rosado Ávila, Marcelo Pogolotti, Domingo Ravenet, Lorenzo Romero Arciaga, Alberto Segura y Adia M. Yunkers. No existía entre ellos un común denominador, pues cada quien seguía su propio camino, persiguiendo soluciones formales que, en su conjunto, caracterizábanse como una reacción antiacadémica. “Es posible - decía una “directriz” anticipándose a la exposición- “que con el tiempo queden algunos rezagos dentro de este grupo, y que tras la máscara del modernismo se esconda más de un emboscado. Andando será que quedarán atrás los que no puedan resistir la dureza de la marcha”. La crítica, fiel a las ideas y a los intereses burgueses, comentó la exposición, los más de los casos sarcásticamente, pero sus comentarios denunciaban claramente que el impacto había sido duro. Dos telas de Carlos Enríquez – desnudos femeninos las dos- que la directiva de la Asociación de Pintores y Escultores juzgó “excesivamente realistas” fueron bajadas de los muros [...]

26 mayo, 2009

Primer estudio laberíntico


Una de las características primordiales del vanguardismo es la libertad de expresión que se distingue de manera peculiar en cada uno de los géneros artísticos en que se manifiesta. Se propone comenzar aquí con un brevísimo tránsito por la historia de la Vanguardia Cubana, vista desde el ámbito plástico o literario, con el objetivo de ir hallando nexos, vínculos y percepciones estimulantes que conformen un estudio ilimitado en el tiempo y dentro de este infinito laberinto.
Si bien es cierto que el trabajo del Grupo Minorista despertará en cierto modo a la intelectualidad cubana, éste culmina en el lapso 1927–1930 con el pleno auge del movimiento vanguardista en Cuba.
Componente fundamental del movimiento será la Revista de Avance y aunque tendrá inquietudes estéticas y literarias, las mismas se irán convirtiendo en preocupaciones ideológicas de la época. Comparada con la revista Cuba Contemporánea, también documento de estos años, posee sin dudas una perspectiva completamente diferente. La Revista de Avance partirá de los conflictos presentes de la vida cubana, los cuales a su vez, le servirán de coyuntura para incorporarse al ámbito universal con un espíritu contemporáneo. Los intercambios con Latinoamérica afirmarán en la revista una actitud arraigada dentro de la literatura cubana. Desde el principio el sentido enérgico de la revista y su propósito de recoger originalidad y cubanía traslucen en sus palabras iniciales “queremos movimiento, cambio, hasta en el nombre”.

Parecido a un manifiesto, típico documento de las vanguardias, se puede tomar como referencia el artículo Vanguardismo de Jorge Mañach. En el mismo, el autor realiza una interpretación de la categoría o concepto de vanguardia vista desde su tiempo:

"Ya he apuntado que decir “la innovación, la novedad, así sin más, equivale a posponer el problema con un vocablo. Porque enseguida cabe preguntar: ¿Y que tipo de novedad es ésta? ¿Novedad absoluta, relativa? ¿Novedad de esencia, o de formas? ¿Qué cosa es en fin de cuentas lo nuevo?....[...]" (1)
Vale la pena destacar, en relación con las instituciones de ese entonces, que desarrollan un determinado papel en la defensa de los postulados de la vanguardia, la Sociedad de Folklore Cubano fundada en 1923 con Fernando Ortiz como presidente y Emilio Roig de Leuchsenring como secretario, también contará con otros miembros, algunos de ellos integrantes del Grupo Minorista. La sociedad se encargará (hasta ahora nunca se había hecho) de recopilar leyendas de la tradición oral, romances, décimas, supersticiones y las varias costumbres subterráneas o mantenidas al margen por la cultura oficial. Su órgano de difusión será Archivos de Folklore Cubano (1924-1930). No se debe olvidar que Ortiz durante toda su vida de antropólogo, realiza una investigación etnográfica y analiza la lengua, los mitos, las variadas simbologías hasta confluir en 1940 en uno de sus mejores libros: Contrapunteo del tabaco y el azucar.
En 1923 también se fundó el Club Cubano de Bellas Artes que se une en 1930 con la Asociación de Pintores y Escultores para crear el Círculo de Bellas Artes, grupo eficaz y significativo que durará hasta 1968. La asociación organizará exposiciones de pintura donde participarán Victor Manuel , Carlos Enríquez, entre otros, fieles representantes todos de aquel arte llamado por primera vez: Arte Nuevo.

(1) Jorge Mañach, Vanguardismo, Revista de Avance, La Habana, 1927.
El artículo se encuentra divido en 3 partes: Vanguardismo, La fisionomía de la época, El imperativo temporal.

Por Ariadna García Espinosa
Fragmento de Investigaciones sobre Vanguardia Cubana.