31 agosto, 2009

Acerca del universo imaginario de Martí


He leído muchas veces de escritores que presentan aproximaciones y coincidencias con ese mundo alucinante que se haya en la literatura moderna hispanoamericana. Sin embargo, nunca antes había profundizado demasiado entre la realidad y el elemento imaginario de la literatura martiana. Fantasías inesperadas que provienen del mito y del cosmos de América Latina, de antiguas leyendas, razas, culturas y de distintas deidades.
Martí, ha sido indicado como uno de los precursores del realismo mágico o de ese real maravilloso que explicara Carpentier en El reino de este mundo:

Lo maravilloso comienza a serlo de manera inequívoca cuando surge de una inesperada alteración de la realidad (el milagro), de una revelación privilegiada de la realidad, de una iluminación inhabitual o singularmente favorecedora de las inadvertidas riquezas de la realidad [...](1)

Así, del mismo modo, Martí en su época, considera la mitología india un patrimonio cultural y artístico que ha de servir de base y arsenal para la verdadera literatura de nuestro continente. Es decir, también considera la tradición y la historia americana como un elemento casi metafórico tal como se utilizó en la mitología grecolatina. Se sabe que en la antigüedad griega, se utilizaban figuras mitológicas accesibles al público para expresar asuntos o sentimientos de la época. Martí, en muchas ocasiones, sustituye esa mitología grecolatina, en este caso la Venus de Milo, por la mitología india:

Dadme lo sumo y lo perfecto: dadme
(...) -la manceba
India que a orillas del ameno río
Que el viejo Chichén los muros baña
A la sombra de un plátano pomposo
Y sus propios cabellos, el esbelto
Cuerpo bruñido y nítido enjugaba.
Dadme mi cielo azul...dadme la pura
La inefable, la plácida, la eterna
Alma de mármol que al soberbio Louvre
Dio, cual su espuma y flor, Milo famosa(2) .


La utilización del mito como símbolo artístico, ya sea que se trate de la cultura negra, india o simplemente criolla que se mezcla con la realidad, refleja lo que el realismo mágico ha querido dejar en sus textos: la simbiosis de un mundo fantástico y arcaico vinculado con temas del presente o relativos a la modernidad.

Para finalizar esta breve consideración, podemos agregar que en varios estudios sobre Martí, se deduce lo mismo acerca del concepto de lo “maravilloso”.
Si analizamos la obra de Carpentier, por ejemplo, se puede percibir que todos los momentos de superstición, de magia y de mitologías chocan con el mundo racional de lo moderno. Esta coexistencia especial, de conjunciones tan disímiles desde el punto de vista temporal e histórico, es la idea central del concepto “carpentierano” de lo “real maravilloso”. El alemán Hans-Otto Dill en uno de sus valiosos ensayos(3) sobre la estética martiana, propone una interesante cita donde Martí, curiosamente, utiliza la misma palabra “maravilloso” para explicar esta fusión entre la tradición y la actualidad:

¿Cómo no, en estos lugares de imponderables maravillas, donde en el hondo valle el labrador siega la caña, sobre el valle hondo extiéndense las nubes, revueltísimos senos de colores, y sobre el cielo de iris y violeta, cruza, como yo he cruzado, vibrante, triunfador, altivo, audaz ferrocarril?(4)



(1)Alejo Carpentier, «Prólogo» en El reino de este mundo, pp. 96-97.
(2)José Martí, Sed de belleza, Versos Libres, Obras Completas, Tomo XVI, Editorial Nacional de Cuba, 1962-1965, La Habana, p. 166.
(3)Hans-Otto Dill, El ideario literario y estético de José Martí, Ed. Casa de las Américas, La Habana, 1975.
(4)José Martí, Obras Completas, Tomo XII, Editorial Nacional de Cuba, 1962-1965, La Habana, p. 175.

3 comentarios:

Boletín dijo...

Muy interesante. Mire usted me ha dejado pensando. Martí es precursor de tantas cosas.

Ernesto G. dijo...

Que bueno tenerlos de regreso! Saludos.

Ela dijo...

Laber, feliz de tu regreso. Siempre se descubren cosas de Martí.