19 septiembre, 2009

Poema



DESEO

Que la vida no vaya más allá de tus brazos.
Que yo pueda caber con mi verso en tus brazos,
que tus brazos me ciñan entera y temblorosa
sin que afuera se queden ni mi sol ni mi sombra.
Que me sean tus brazos horizonte y camino,
camino breve, y único horizonte de carne;
que la vida no vaya más allá... ¡Que la muerte
se parezca a esta muerte caliente de tus brazos!...

DULCE MARIA LOYNAZ

Imágen de ABENAMAR Bauta Delgado

31 agosto, 2009

Acerca del universo imaginario de Martí


He leído muchas veces de escritores que presentan aproximaciones y coincidencias con ese mundo alucinante que se haya en la literatura moderna hispanoamericana. Sin embargo, nunca antes había profundizado demasiado entre la realidad y el elemento imaginario de la literatura martiana. Fantasías inesperadas que provienen del mito y del cosmos de América Latina, de antiguas leyendas, razas, culturas y de distintas deidades.
Martí, ha sido indicado como uno de los precursores del realismo mágico o de ese real maravilloso que explicara Carpentier en El reino de este mundo:

Lo maravilloso comienza a serlo de manera inequívoca cuando surge de una inesperada alteración de la realidad (el milagro), de una revelación privilegiada de la realidad, de una iluminación inhabitual o singularmente favorecedora de las inadvertidas riquezas de la realidad [...](1)

Así, del mismo modo, Martí en su época, considera la mitología india un patrimonio cultural y artístico que ha de servir de base y arsenal para la verdadera literatura de nuestro continente. Es decir, también considera la tradición y la historia americana como un elemento casi metafórico tal como se utilizó en la mitología grecolatina. Se sabe que en la antigüedad griega, se utilizaban figuras mitológicas accesibles al público para expresar asuntos o sentimientos de la época. Martí, en muchas ocasiones, sustituye esa mitología grecolatina, en este caso la Venus de Milo, por la mitología india:

Dadme lo sumo y lo perfecto: dadme
(...) -la manceba
India que a orillas del ameno río
Que el viejo Chichén los muros baña
A la sombra de un plátano pomposo
Y sus propios cabellos, el esbelto
Cuerpo bruñido y nítido enjugaba.
Dadme mi cielo azul...dadme la pura
La inefable, la plácida, la eterna
Alma de mármol que al soberbio Louvre
Dio, cual su espuma y flor, Milo famosa(2) .


La utilización del mito como símbolo artístico, ya sea que se trate de la cultura negra, india o simplemente criolla que se mezcla con la realidad, refleja lo que el realismo mágico ha querido dejar en sus textos: la simbiosis de un mundo fantástico y arcaico vinculado con temas del presente o relativos a la modernidad.

Para finalizar esta breve consideración, podemos agregar que en varios estudios sobre Martí, se deduce lo mismo acerca del concepto de lo “maravilloso”.
Si analizamos la obra de Carpentier, por ejemplo, se puede percibir que todos los momentos de superstición, de magia y de mitologías chocan con el mundo racional de lo moderno. Esta coexistencia especial, de conjunciones tan disímiles desde el punto de vista temporal e histórico, es la idea central del concepto “carpentierano” de lo “real maravilloso”. El alemán Hans-Otto Dill en uno de sus valiosos ensayos(3) sobre la estética martiana, propone una interesante cita donde Martí, curiosamente, utiliza la misma palabra “maravilloso” para explicar esta fusión entre la tradición y la actualidad:

¿Cómo no, en estos lugares de imponderables maravillas, donde en el hondo valle el labrador siega la caña, sobre el valle hondo extiéndense las nubes, revueltísimos senos de colores, y sobre el cielo de iris y violeta, cruza, como yo he cruzado, vibrante, triunfador, altivo, audaz ferrocarril?(4)



(1)Alejo Carpentier, «Prólogo» en El reino de este mundo, pp. 96-97.
(2)José Martí, Sed de belleza, Versos Libres, Obras Completas, Tomo XVI, Editorial Nacional de Cuba, 1962-1965, La Habana, p. 166.
(3)Hans-Otto Dill, El ideario literario y estético de José Martí, Ed. Casa de las Américas, La Habana, 1975.
(4)José Martí, Obras Completas, Tomo XII, Editorial Nacional de Cuba, 1962-1965, La Habana, p. 175.

21 julio, 2009

Nos fuimos del aire

11 julio, 2009

La campiña en la pintura cubana del pasado

Desde el costumbrismo, se produce una nueva tendencia de orientación en la pintura cubana que tuvo como tema principal el paisaje.
El paisaje como sujeto, comienza a ser tema de interés a partir del pintor Esteban Chartrand. El asunto primordial se centra en el campo cubano y precisamente en el ingenio azucarero. Algunos, por ejemplo los del mismo Chartand, serán iluminados con una luz tenue que casi pareciera un ambiente apagado*1.

Este tipo de luz evoca una sensación de tranquilidad y al mismo tiempo es imposible pensar que en el campo se realicen trabajos fuertes ni que exista algún tipo de violencia. Lo mismo sucede cuando transporta la fauna, o un platanal, las gallinas, o un bohío al lienzo. No hay ningún sentido de la luz cubana:

[...] con una luz ajena a los hirientes rayos de nuestro sol tropical [...]*2

O como explica Adelaida de Juan:

El romanticismo traducido a nuestro campo se convierte en una visión idílica de una Arcadia con palmeras.*3

Otro artista importante que pinta paisajes será Federico Mialhe y su importancia principalmente radica, en que también integra sus cuadros con hombres campesinos.
La temática del guajiro, aparece tardíamente en la plástica cubana. En la pintura del siglo XIX no existen todavía rasgos temáticos, ni búsqueda de nacionalidad. La pintura académica de San Alejandro en relación con este tema, tuvo antecedentes solo en los grabados realizados por extranjeros que estuvieron de paso por la isla. Igualmente los grabados hechos por extranjeros y criollos se encomiendan a las principales industrias. Tal es el caso de la industria tabacalera. Las lujosas cajas de tabaco, destinadas a la exportación representan en sus cromos y en la marca, argumentos estereotipados.
Hacia la década del 80 en el siglo XIX, el guajiro cubano se convierte en el tipo físico y moral idóneo para vehicular ciertos valores positivos en un contexto esclavista donde otras figuras humanas, como la del negro, no tendrán suficiente espacio. En tal sentido cabe precisar que los grabadores, Laplante, famoso por ser un notable paisajista y el costumbrista Landaluze, si desarrollan la temática negra. Landaluze captó escenas de tipicismo criollo y delineó una figura del guajiro cubano.
Las litografías que realiza para Tipos y costumbres (La Habana, 1881) tienen una gran verosimilitud, mas las versiones que da del campesino están llenas de ingenuidad y nunca lo presenta frente al duro trabajo.
En los inicios del siglo XX al campesino se le ve entrar en su verdadero contexto ocupado en sus quehaceres cotidianos, en las obras de Menocal y en otros autores contemporáneos a él. Sin embargo se puede afirmar que aún existe cierto pintoresquismo en la pintura:

[...] campesinos concebidos dentro de un marco costumbrista, en los que no se recrearían sus sentimientos y visión del mundo, sino solo sus hábitos, rasgos físicos y vestimentas, así como combates de nuestras guerras de independencia [...]*4

Estos pintores serán la transición que da paso a la pintura moderna en Cuba:

El primer cuarto del siglo XX, transcurre en lo artístico y grosso modo, sin pena ni gloria. La Academia sobre los hombros de Melero, Menocal, Romañach y Tejada, traspone los umbrales del siglo y arrastra penosamente su precaria existencia. Ya no tiene nada que decir .*5


*1Cit. Adelaida de Juan, Pintura Cubana: Temas y variaciones, Ed. Unión, La Habana, 1978. p. 14.
*2Orlando Montero, «Campesinos en el Museo Nacional», Verde Olivo, N° 17, Año 21, La Habana, 23 mayo 1976, p. 58.
*3Adelaida de Juan, Op. cit., p. 14.
*4Jorge Ibarra, Un análisis psicosocial del cubano: 1898-1925, Ed. Ciencias Sociales, La Habana, 1985, p. 159.
*5Jorge Rigol, Apuntes sobre la pintura y el grabado en Cuba (de los orígenes a 1927), Ed. Letras Cubanas, La Habana, 1982, p. 273.

10 julio, 2009

El infinito

Ayer leyendo entre libros, encontré un poema hermoso que guarda relación con el nombre de este blog. Borges en su poesía, reino de espejos y falsos planos, usa la concepción del infinito y de lo que nunca termina. Aquí vemos pensamientos pesimistas sobre el tiempo y la realidad que van más allá del límite de las situaciones.
Repetidamente, dentro de su sistema filosófico, Borges incluye la palabra LABERINTO y lo que encierra su significado desde el punto de vista semántico y mitológico, como medio eficaz para distinguir la esencia de lo inagotable.

Laberinto

No habrá nunca una puerta. Estás adentro

Y el alcázar abarca el universo
Y no tiene ni anverso ni reverso
Ni externo muro ni secreto centro.
No esperes que el rigor de tu camino
Que tercamente se bifurca en otro,
Que tercamente se bifurca en otro,
Tendrá fin. Es de hierro tu destino
Como tu juez. No aguardes la embestida
Del toro que es un hombre y cuya extraña
Forma plural da horror a la maraña

De interminable piedra entretejida.
No existe. Nada esperes. Ni siquiera
En el negro crepúsculo la fiera. *

*Jorge Luis Borges, "Elogio de la sombra", Obras completas, Buenos Aires, Emecé, 1989, Vol. II, p. 364.

03 julio, 2009

Tema central: la añoranza


El recuerdo o evocación de las memorias es un asunto que siempre ha seducido, encantado y emocionado a muchísimos escritores. También ha sido motivo de innumerables estudios, donde agrego mi personal interés por éste tipo de argumento. A menudo, la literatura que posee un contenido nostálgico tiene mucho que ver con la biografía del autor. En los análisis de teoría literaria, la biografía de quien escribe se adentra y forma parte de la estructura extrínseca del resultado literario. Mientras el tema o contenido, forma parte del estudio intrínseco de la obra. El método biográfico, utilizado por los filólogos, a veces admite y rechaza muchas influencias de la vida del artista que podrían ser determinantes o no, en la obra de arte. De la inclusión de elementos autobiográficos se ha dicho, que incluso, cuando existe una íntima relación entre el resultado artístico y la vida del autor, nunca debe interpretarse en el sentido de que la obra de arte sea simple copia de la vida*1.
Hablar de la añoranza en la literatura cubana escrita fuera de Cuba implica que las premisas biográficas sean evidentes e incluso se circunscriban, inevitablemente, en los diferentes enlaces que encuentran correspondencia en la memoria, el dolor y la melancolía. De esta forma, artistas de diferentes sectores han hecho de la añoranza un hilo conductor para la creación y recreación del pasado. En ese camino pretérito utilizan los recuerdos como medio para enlazar y establecer conexiones nostálgicas con su propia historia. De esta manera se establece un dualismo personal y cultural. El poeta es de allá pero también de aquí, o quizás la verdadera respuesta sea, que a estas alturas del camino, no pertenece ya a ninguna parte. Se aclimata en su cultura múltiple. Pero invariablemente, vuelve la morriña, el gorrión, las rememoraciones y transcribe con la pluma su sensación de dualidad y de paralelismo ambiguo. La reconstrucción del pasado deviene una búsqueda de identidad, o lo que es lo mismo, una identificación con las equivalencias profundas, con las raíces más recónditas, las cuales se idealizan y al mismo tiempo se anhelan.
En el año 1995, Ambrosio Fornet escribe un admirable artículo para la
Gaceta de Cuba*2, que tituló “El discurso de la nostalgia”, donde analiza y comenta un estudio sociolingüístico realizado por dos profesoras universitarias (Silvia Burunat y Ofelia García) las cuales elaboraron una antología temática de la literatura escrita en los Estados Unidos por autores nacidos en Cuba. Veinte años de literatura cubanoamericana. Antología 1962-1982. Tempe (Arizona) Bilingual press/Editorial Bilingüe, 1988.
Fornet, examina el contenido de los textos y llega a la conclusión de que la mayoría de los temas están directamente entrelazados con el motivo de la nostalgia y además agrega una oportuna observación que vale la pena poner en evidencia:

Se advertirá la obsesiva frecuencia con que el espacio y el tiempo, lo individual y lo colectivo se funden aquí en visiones simultáneas, curioso fenómeno cuya explicación pudiera hallarse en la idea, expuesta por Saint-Exupéry, de que la patria es la infancia. De ahí que para estos poetas evocar un tiempo sea recuperar un espacio, y viceversa y que ese espacio mítico, suprahistórico, suele estar libre de tensiones personales y conflictos sociales. Eso da lugar a poemas narrativos o descriptivos en los que el sujeto lírico, reconciliado con su situación, se entrega al rito de nombrar las cosas como un simple acto de magia*3 .

La tesis antes expuesta es irrebatible y se debe agregar que el factor político es obvio en estos poemas, aunque no se verifica como principio sustancial en primera instancia. De esta excelente antología, dejo aquí algunas poesías que conmueven, pero lo mejor de todo son los finales que estremecen.


LA MISMA VOZ de Jesús J. Barquet (La Habana, 1953)
Cáscara soy de mi, que en tierra ajena
Gira, a la voluntad del viento huraño,
Vacía, sin fruta, desgarrada,
rota.
José Martí



A veces, cada vez más seguidas,
nos escriben los amigos que dejamos
no atrás sino allá.

Nos hablan
con una voz que nunca antes escuchamos:
nos suplican, padecen
una falta de luz, de fe, una expiación
cuya culpa desconocen

y buscan
desesperadamente en nosotros
un alba de salvación, cualquier gesto
que les devuelva la antigua voz, aquella inocencia
anterior a la desilusión.
Como si nosotros no la hubiéramos perdido también
como si esas luces que desde aqui les llegan
no fueran en realidad nuestra noche
esta alga urticante lentamente invadiendo
nuestros cuerpos vacíos.

AQUI de Magaly Alabau (Cienfuegos, 1945)

Aquí
Las sabanas y colchas son trincheras
Si fuera Aladino
caería en la playa caliente de mi infancia. Te visitaria.
¿Te pintas el pelo todavía?
En el armario estarán las cartas de tu amante, mis
fotografías de niña opaca,
postales de escuelas, recuerdos que se sientan conmigo
en los subways.
Quiero respirar La Habana, recuperar el misterio de mi vida.
Ver los faroles y el oleaje del malecón picando el muro.
El frío me tulle.
En esta ciudad no se oyen campanas,
no huelen los dulces, ni el pan es caliente.
Quisiera tomar guarapo, mirar las palmas, oír el pregón de
los mangos.
Me congelo en la mugre de los sacos de nylon entre los
ruidos y el olor desinfecto.
Quisiera gastar las calles del Prado,
Visitar los hoteles -las guaridas de la noche-
tocar le mármol de los parques.
Meter las manos en los charcos de agua,
mojarme en la llovizna, empaparme.
Comer al mediodía el arcoiris y los papalotes.
Ver lavar en las bateas, correr después de tomar ron,
visitar a mis amigas, contarles
decirles que mi lengua no habla este idioma
trabada la ilusión extraña las palabras
las palabras las palabras
no es lo mismo decir window que ventana
no es lo mismo decir house que casa.


PALABRAS (fragmento) de Lourdes Casal (La Habana 1938-1981)

[...] Nueva York es mi casa,
Soy ferozmente leal a esta adquirida patria chica
Por Nueva York soy extranjera ya en cualquier parte [...]
Pero Nueva York no fue la ciudad de mi infancia,
no fue aquí que adquirí las primeras certidumbres,
no esta aquí el rincón de mi primera caída
ni el silbido lacerante que marcaba las noches.

Por eso siempre permaneceré al margen,
Una extraña entre estas piedras,
aun bajo el sol amable de este día de verano,
Como ya para siempre permaneceré extranjera
aun cuando regrese a la ciudad de mi infancia.
Cargo esta marginalidad inmune a todos los retornos,
Demasiado habanera para ser neoyorkina,
Demasiado neoyorkina para ser,
- aun volver a ser -
cualquier otra cosa.


*1- Rene Wellek y Austin Warren, Teoría literaria, Editorial Gredos, Madrid,1959.
*2- AA, La Gaceta de Cuba, Uneac, La Habana, N° 4, julio- agosto 1995,
*3- Ídem, pp. 32-51

02 julio, 2009

Apuntes Lezamianos


Dentro de los diarios de Lezama, aparecen varias notas relacionadas con la literatura universal. La brevedad de los apuntes lezamianos, siendo un diario de anotaciones, no aportan una profundización temática de las obras, pero a veces, ofrecen un panorama estilístico y formal de las mismas. A su vez, existe un interesante núcleo temático, específicamente dirigido a valores estéticos de la literatura rusa.
Teniendo en cuenta varias disciplinas tomadas en consideración, como podrían ser la semiótica, el análisis textual o la historia, Lezama propone su personal apreciación de distintos autores rusos siempre desde de una óptica de remembranza y mediante el análisis poético de problemáticas históricas, imágenes y metáforas. A continuación se proponen algunas observaciones:

30-jueves.
Leyendo a Tolstoi es fácil concluir que Rusia es un país para la novela. Inglaterra y Francia, solamente la España del Quijote, también tiene "novela".
Pero ningún país como Rusia para andar, para ajustarse a la novela.
Gogol, Dostoyevsky, Tolstoi elaboran lo que para ellos es historia, hecho, sucedido, y que nosotros saboreamos como novela.

21-martes. Qué cercanía en La guerra y la paz. En medio de las batallas, Rostov ve al zar Alejandro, y Andrei al mismo Napoleón, en el mismo campo de Austerlitz.
Qué cercanías dentro de las inmensas distancias de nieve.

Nov. 19/44. Será pobre nuestra tierra, pero esta pobre tierra, "la ha bendecido Cristo recorriéndola bajo la figura del siervo"

18 marzo 1946. Dostoievsky, dice de uno de sus personajes: su alma estaba llena de lagrimas no lloradas. (La patrona, cuento)

Octubre 12 viernes. Leo Almas muertas de Gogol. Qué lástima de final. Con encarcelamientos, intervención de místicos, perdones. Al revés de los finales de Dostoyevski, cambiantes, más misteriosos que al principio. Cerramos El príncipe idiota, y la pregunta? es un místico? es un imbécil? sigue rondando como un presagio que cada cual lleva sobre su cabeza...

26 junio, 2009

Sociedad cultural Nuestro Tiempo

Otra organización de relevancia durante la república e interesada a buscar una verdadera cultura nacional, fue la Sociedad Cultural Nuestro Tiempo, fundada en 1951.
La sociedad contaba con el apoyo del PSP (Partido Socialista Popular). Vale la pena precisar que hasta el 1939, el Partido Comunista Cubano había permanecido en la clandestinidad. Al ser legalizado, toma este nombre definitivo en el 1944.
La sociedad y su revista Nuestro Tiempo, generan un nuevo ciclo vital desde el ámbito de la cultura y realizan un importante proyecto, sobre todo, con acción militante y comprometida. Como todo grupo de vanguardia, consciente de serlo, ellos sí cuentan con un verdadero manifiesto:

Nuestra estética es la de un arte americano, libre de prejuicios políticos o religiosos, enaltecidos por encima de concesiones, que sea síntesis de lo que estimamos vigente y permanente en América. No nos interesan ni la oscuridad muerta ni la endeblez académica, sino una estética tan infinita como el hombre mismo [...]*
Y advierten:
Surgimos para traer el pueblo al arte, acercándolo a las inquietudes estéticas y culturales de nuestro tiempo [...] Somos la voz de una nueva generación que surge en un momento en que la violencia, la desesperación y la muerte quieren tomarse como únicas soluciones [...]*

La sociedad, bajo la dirección del compositor Harold Gramatges y con la asesoría de la escritora Mirta Aguirre, asume la cultura como señala su mismo nombre, desde una perspectiva actualizada. Ellos mismos lo dicen, refiriéndose a las vanguardias, que admiten todos los “ismos” pero no se afilian a ninguno. Logran así, en los años cincuenta, abarcar el desarrollo intelectual en todas las esferas, en la música, en las artes plásticas, teatro y cine. Se ofrecen cursos y conferencias, se realizan cine-debates y se abren, bajo su guía, diversas salas de exposiciones .

* AA.VV, Sociedad cultural nuestro tiempo - Resistencia y acción, Ed. Letras Cubanas, La Habana, 2002, p. 19.

22 junio, 2009

Algo más de los Diarios



En los Diarios presentados en la entrada anterior, salta inmediatamente a la vista la relación de Lezama con la literatura clásica. De la confrontación directa con el texto, resulta posible subrayar algunos elementos claves en la gran masa de temas enfrentados por el autor. Hay, en este libro, una cantidad inagotable de citas, referencias y confrontaciones habituales, además de proverbios, sucesos y personajes de las propias vivencias lezamianas. Sin embargo, no existe una verdadera interrogación del pasado, sino un simple llamado constante que deviene el instrumento de sus indagaciones.
He aquí algunos ejemplos:

Nov. 25 de 1939- Domingo. Dice Zaratustra que en las primeras aventuras sólo encontramos cadáveres y payasos, ¿y en las últimas?

9 Enero 1942. Nietzsche decía: Dichosos los que tienen gusto, aunque sea mal gusto.
Para el griego sabio significa hombre de gusto.

10 abril 1942. Proust convierte, como sabemos, el paladeo de la taza de té, en la llave de Bagdad que le abre los recuerdos de su infancia en Combray. Es tolerable que la primera vez esa reacción fuera exasperante y actuase como una fulminación que provocase el brote total de lo reminiscente. Pero he ahí que después de unas cuantas veces intenta refugiarse en esa edad alejada, recurre a la misma llavecita de Bagdad. Intenta después explicar esa magia ¿para qué?. De ahí se han derivado una bandada de cuervos negros de psicologismos, de posibles fotografías de los movimientos del alma.

Julio 19-1942 “ Un grano de audacia en todo es importante cordura”
B. Gracián

Marzo 28/43. O y Gasset ve en el enamoramiento
“una especie de imbecilidad transitoria”

15 Junio/43. Según Epicuro el alma esta compuesta por cuatro clases de átomos: átomos de aliento, de aire, de calor, y átomos de una cuarta especie,
“la cuarta substancia innominada”.

23 Julio 1943 “Cuando estamos solos estamos siempre en mala compañía.”
P. Valéy. L’idée fixe.

Agosto 13 1956. Faltan tres días para que nos paguen la quincena. No sé si pedir anticipo, o pasarme tres días sin dinero, entonces mamá me dará veinte o treinta cts. Así me siento niño. Antes con esos 20 cts compraba libros, ahora tabacos.

Agosto 23 1956. Entierro de un hermano de labrador Ruiz. Qué imposible nuestro cementerio. El sol, contento de la enemistad del mármol, quema como un soplete. La capilla al final del cansancio.

Agosto 27 1956 Los colores del retrato de Renoir, hecho a Jeanne Samary, brillan, chisporretean. Casal alude en unos versos sombríos, pues acababa de morir. “Si tu nunca sabrás que yo te he amado – tal vez yo ignore siempre quién me ama” Qué hubiera pensado la sensualidad de Renoir de este verso.

14 junio, 2009

Curso Délfico

Apartándonos un poco de la didáctica y de las instituciones que influyeron sobre la primera vanguardia de pintores cubanos, quisiera comentar algo que siempre me interesó de manera personal y que concierne a Lezama. Me refiero al curso délfico, al tanto comentado y mitificado curso o trayectoria de lecturas y a veces libros prestados por el propio maestro, los cuales debía asimilar una persona antes de acercarse a las artes, a la escritura o a la cultura en general.
Como él mismo afirmó, se trata de una simple orientación de libros que él consideró formadores de su propio intelecto, y de esta manera, como sabemos, comienza a recomendarlos a los más jóvenes con preocupaciones e inquietudes intelectuales.
Finalmente, después de conjeturas, conversaciones y consejos literarios de amigos, padres y profesores, hace unos años recibí sus “Diarios 1939-1949 /1956-1958” con compilación y notas de Ciro Bianchi Ross y editado por Ediciones Unión, año 2001.
El libro es realmente sugestivo y lo recomiendo vivamente. Desde que lo poseo forma parte de mi estudio cotidiano y de mis pocos ratos sublimes de sosiego. No es un diario de todas sus acciones del día, ni mucho menos, sino originales anotaciones de Lezama, referidas a “de todo un poco”, como diríamos en breves palabras. Da la impresión, abriendo cualquier página, de adentrarse en la intimidad cerebral lezamiana, en sus razonamientos más recónditos y en sus conocimientos eruditos y universales a modo de confesiones.
Al final de este pequeño libro, hay un interesante apéndice con entrevistas realizadas por Bianchi Ross al poeta (1975-1970-1969) y sobre los libros necesarios para pasar el curso délfico, Lezama nos señala:

- ¿Sería demasiado pedirle una relación aproximada de los libros incluidos en el Curso?

- La lista resultaría demasiado larga, y yo tengo una memoria prodigiosa, pero no puedo recordarlos todos.
A modo de ejemplo y referencia podria decir que la relacion incluye textos como El gran Meaulnes, de Fournier, Al revés, de Huysmans, todo Platón, Rilke y Dostoyevski. Los cantos de Maldoror, de Lautréamont, Conversaciones con Goethe, de Eckerman, Doktor Faustus, de Mann, Mario el epicúreo, de Pater, Gaspar de la noche, de Bertrand....Y en otra dimension, Psiqué, de Erwin Rohde, El otoño de la Edad Media, de Huizinga, El amor y Occidente, de Rougemont, el Tao Te King, de Lao Tsé, El libro de los muertos y muchos, muchos más.

- ¿Su obra, Lezama, está incluida en el Curso?

- No, mis libros, no están incluidos en el Curso, pero se supone que quien lo recibe ha de estar familiarizado con mi obra.
Un detalle importante y dos condiciones. El curso se basa en una sentencia del Oráculo de Delfos. Aquélla que dice: Lo bello es lo más justo, la salud, lo mejor; obtener lo que se ama es la dulce prenda para el corazón.
Esa frase antecede a todas las restantes sobre las que hay que meditar a lo largo del Curso.
El nuevo lector no ha de dejarse impresionar por las frases o párrafos que yo he subrayado en los libros de mi propiedad; debe buscar sus propias frases. Y no debe jamás prestar los libros que ha recibido. Si lo hace, queda fuera del Curso, y más aún, la sinagoga del infierno será para él.*


*José Lezama Lima, Diarios 1939-1949 /1956-1958, compilación y notas de Ciro Bianchi Ross, Ediciones Unión, 2001.

11 junio, 2009

Revista Orígenes


Orígenes
Revista de Arte y Literatura.
En sus páginas aparecieron críticas sobre artes plásticas, poemas, crítica teatral, ensayos sobre estética, filosofía del arte y música. La revista trimestral (1944-1956) publicará solamente materiales inéditos ya sea de autores cubanos (Lydia Cabrera, Aldo Menéndez, Virgilio Piñera, Fayad Jamís, Samuel Feijóo, Eugenio Florit, Alejo Carpentier, Roberto Fernández Retamar, Enrique Labrador Ruiz, Alcides Iznaga, Pedro de Oraá, entre otros muchos) o autores extranjeros (Vicente Aleixandre, Paul Éluard, Alfonso Reyes, Octavio Paz, Jorge Guillén, Gabriela Mistral, Luis Cernuda, Juan Ramón Jiménez, Paul Valery, Robert Altmann, Luis Aragón, José Bergamín, Albert Camus, Macedonio Fernández, Carlos Fuentes, Efraín Huerta etc). Los vínculos de los originistas y de su publicación con el mundo artístico y literario de su época serán fundamentales para la literatura cubana posterior.
Los tres pintores mayormente presentes en su exterior fueron Mariano Rodríguez, René Portocarrero y Amelia Peláez.
También hubo portadas de otros artistas como Fayad Jamís, Wifredo Lam, Alfredo Lozano, Felipe Orlando, Cundo Bermúdez, Mario Carreño, Luis Martínez Pedro, Raúl Milián, Carmelo González, José María Mijares y Víctor Manuel. Casi todos ellos, entre otros pintores, formarán parte de la segunda generación de la vanguardia plástica que apareció hacia 1937, año de fundación de otra publicación que es antecesora directa de Orígenes, la revista Verbum .
Los tres pintores nombrados anteriormente, los de mayor presencia en la revista, mucho se relacionan con el gusto del grupo y la preferencia por los interiores domésticos, por la luz tenue y ornamental, de modo que estos artistas plásticos muchas veces ofrecen exactamente la interpretación idílica y barroca de la filosofía o concepción de Orígenes.
Cintio Vitier* afirma que la labor del grupo junto al movimiento pictórico que lo acompaña se trata de "un trabajo poético", pues bien, eso es precisamente lo que ofrecerá la revista Orígenes también en su percepción visual.

*Cintio Vitier, Diez poetas cubanos, Ed. Orígenes, La Habana, 1948.

06 junio, 2009

El Grupo Orígenes


En los años 30 comienza a integrarse dentro de la vanguardia el Grupo Orígenes alrededor de la figura de José Lezama Lima.
El trabajo del grupo intelectual se alza como defensor de la creatividad y con preocupaciones e inquietudes estéticas semejantes, sin embargo estará formado por una heterogénea individualidad en cada uno de sus integrantes. El grupo vive más la expresión del arte como un sentimiento espiritual y no precisamente, como un camino ideológico. El grupo queda constituido como tal en 1944 con la aparición de la revista Orígenes y posteriormente con el cese de esta publicación, el grupo se considera disuelto en 1956. Los números de la revista Orígenes se identificaban con la estaciones del año. De esta manera, el primer ejemplar publicado corresponde a la primavera del año 1944.
Los editores serán Lezama Lima y José Rodríguez Feo.
Al Grupo Orígenes, se le atribuyen valiosas reflexiones alrededor de la poesía y del arte en general. Paralelamente a su revista (Revista Orígenes), aparecen también las Ediciones Orígenes en las que se publicará la obra de los que se agruparon alrededor del grupo.
En 1948 aparece una antología preparada por Cintio Vitier: Diez poetas cubanos 1937-1947 (Lezama, Cintio Vitier, Fina García Marruz. Eliseo Diego. Octavio Smith, Angel Gaztelu, Gastón Baquero, Lorenzo García Vega, Virgilio Piñera y Justo Rodríguez Santos) en la que se define el quehacer del grupo y los rasgos sofisticados de su poética en las palabras de Vitier:

Y en efecto a las bellas variaciones en torno a la elegía, la rosa, la estatua (típicas de la generación anterior, y persistentes aún en otros países hispanoamericanos), sucede entre nosotros un salto, que diríamos en ocasiones sombrío de voracidad, hacia más dramáticas variaciones en torno a la fábula, el destino, la sustancia; el justo y transparente endecasílabo es abandonado por un verso imperioso e imprevisible, una poesía de deliquio, en fin, da paso a una poesía de penetración. Comprobamos así cómo el intimismo esteticista (usadas estas palabras en su sentido estrictamente descriptivo) se abre a la aventura metafísica o mística, y por lo tanto muchas veces hermética. El poema, de más compleja melodía o alterado contrapunto, crece y se rompe por todas panes bajo la presión de ese universo desconocido y anhelante que de pronto ha querido habitarlo, y cada poeta inicia, estremecido por la señal de José Lezama Lima en Muerte de Narciso (1937) la búsqueda de su propio canon, de su propia y distinta perfección.
(Cintio Vitier, Diez poetas cubanos, Ed. Orígenes, La Habana, 1948).

03 junio, 2009

Breve entorno cultural a inicios de la república

Los intelectuales de la generación republicana, definen un conjunto de preocupaciones ideo-estéticas que buscan reintegrar las líneas de la cubanía. Es por eso que se ven inclinados hacia escritores con trayectoria, a Martí y a figuras como Julián del Casal y la Avellaneda. A su vez reinician publicaciones que estuvieron muy involucradas con la idea de la nacionalidad y de la patria durante la colonia, como por ejemplo, la Revista Bimestre Cubana y Cuba Contemporánea .
Existen varios estudios cubanos que coinciden al afirmar, que esta es una etapa de crisis en la cultura nacional y es en la literatura donde se expresarán con más vigor los valores nacionales. La novelística de Jesús Castellanos, Carlos Loveira, la poesía de Poveda, Boti, Acosta, la ensayística de Varona, Sanguily y aquella de los nuevos intelectuales como Fernando Ortiz o Roig de Leuchsenring serán portadoras de ideas renovadoras.
La atmósfera cultural contribuyó a fomentar en los intelectuales un ansia por descubrir modernos horizontes. La nueva generación de novelistas, poetas, compositores y folcloristas intentan crear una identidad cubana a travès de la ivestigación de la herencia africana, así como de la cultura blanca y humilde de los guajiros.
Una manifestación cultural pero de tipo popular al igual que en muchos países de América Latina, serán las décimas. En las condiciones de la república, el trovador guajiro será el difusor principal de las maneras de sentir del campesinado y del proletariado rural. La función de la décima será la de informar a la población campesina hechos de carácter general o local. Durante la guerra de independencia las décimas con contenido patriótico creadas por los mambises y libertos se encontraban en la clandestinidad. Aparecerán nuevamente durante los años republicanos y el medio de divulgación principal de las composiciones musicales será la prensa humorística.
De la música en la primera generación republicana se debe señalar que será más fértil en su manifestación popular y trovadoresca. Coexisten figuras destacadas, exponentes del cancionero criollo, como Sindo Garay, Moisés Simons, autor del son pregón El Manisero y Manuel Corona. El baile del danzón deja de bailarse, mientras tanto las jazz band irán haciendo su aparición en Cuba. Hay una incidencia de bailes americanos como el charleston o el two steps, pero las clases populares seguirán, literalmente, bailando el son.
Con relación a las artes plásticas Marcelo Pogolotti brinda un recuento sobre las vicisitudes por las que atraviesa la pintura en las primeras décadas de la republica neocolonial. Subraya la situación en la que se encontraban los pintores y destaca el modo en que la generación de los primeros años se amoldó al gusto burgués:

De todas las artes, las más preteridas eran las plásticas. Aquí el panorama era sencillamente desolado. No se vislumbra la menor originalidad ni asomo de intento de buscar una modalidad adecuada a lo cubano. Campeaba el lodoso academismo español y el desvaído neoacademismo italiano. Si se abordaba un tema local, era con óptica napolitana. Los pintores no pensaban sino en vivir de una cátedra de San Alejandro con el menor esfuerzo posible en la más estéril rutina. Atrincherados detrás de la Academia combatían toda innovación, temerosos de que lo nuevo habría de costarles, tarde o temprano, su jugoso usufructo, como así habría de suceder, en efecto, a la vuelta de largos años de lucha. Ni siquiera el impresionismo logró infiltrarse en su predio [...]. Por lo demás, la parte culta de la burguesía autonomista e independentista, arruinada por la guerra de liberación, no poseía los medios económicos ni estaba mentalmente preparada para sostener un movimiento cubano de renovación artística. No había, pues, coleccionistas [...]
(Marcelo Pogolotti, Del Barro y las voces, Ed. Uneac, La Habana, 1968, pp. 131-132)

30 mayo, 2009

Arte Nuevo

Con el Arte nuevo o "los modernos" como se hicieron llamar algunos pintores cubanos en los años 20, comienza una nueva corriente pictórica, en la que, no sólo se atribuye una nueva lectura en la percepción, sino que aparece un nuevo lenguaje en la comunicación con el espectador. Muchos de ellos ya habían salido de Cuba por una razón u otra pero vuelven a la isla con otra mirada, habiendo ya conocido las vanguardias europeas. Al regreso, poseen ese otro mundo plástico captado durante sus viajes. Con los modernos, puede hablarse de evolución pues la pintura captará una manera de sentir diferente y los fenómenos sociales remarcarán el carácter nacional. Esa nueva sensibilidad se encuentra en la actitud y en las imágenes de los nuevos creadores. Por su parte Marcelo Pogolotti al referirse a este proceso, escribe:

Los jóvenes pintores veníamos de diversas procedencias con el propósito doble de renovar la pintura y de interpretar, incluso descubrir, nuestro país, en lo que coincidíamos sin saberlo con la resurrección del sentimiento nacional. La ausencia no había enfriado el amor a nuestra tierra. La queríamos y anhelábamos expresar su alma con la máxima elocuencia de los medios pictóricos. Por eso nos negábamos a aplicar formulas disecadas e insulsas de un academicismo genérico y caduco que no respondía a nuestras premisas telúricas entre las cuales las primeras que saltaban a la vista eran la luz y el color.
(Marcelo Pogolotti, Nacimiento de la nueva pintura, en revista Islas, N° 2, vol. III, La Habana, 1961.)

En el Salón de Bellas Artes de 1925 llegan vientos de cambio. Carlos Enríquez participa con un cuadro que representa una muchacha sentada sobre la hierba. Víctor Manuel apenas regresado de Paris, exhibe una vista de esa ciudad y un retrato, mientras que Eduardo Abela envía un paisaje urbano completamente novedoso que representa las azoteas habaneras.
En 1927 sobresalen nuevamente en el Salón de Bellas Artes los envíos de Víctor Manuel y Carlos Enríquez pero la Revista de Avance, creada en este mismo año decide organizar por su cuenta una exposición con el nombre de Arte Nuevo – 1927. Vale la pena destacar que el vanguardismo cubano en las artes plásticas sostiene una fuerte vinculación con el literario. En este sentido la Revista de Avance se propone quebrar el aislamiento cultural y en ella confluyen todas las ideas estético-artísticas del momento.
El movimiento plástico denominado Generación del 27 comienza en la exposición organizada por Avance. Dos cuadros de Carlos Enríquez serán retirados de la misma por ser considerados escandalosos, pero a pesar de la reacción académica dicha exposición constituirá una verdadera metamorfosis plástica en su época:

Fue en el campo de las artes plásticas que la proyección de Revista de Avance tuvo mayores alcances y penetración, dejando huellas más profundas y persistentes. La exposición de Arte Nuevo (del 7 al 31 de mayo de 1927, celebrada en la Asociación de Pintores y Escultores) ocasionó una violenta sacudida, y puede ser considerada como el comienzo, o si se quiere, el primer signo de una nueva era en la plástica cubana. Usando todas las armas, se enfrentaron el academismo y el vanguardismo, conscientes de que se libraba una batalla decisiva. Hoy el término “vanguardismo” peca de ambigüedad, por los confusionismos a que da lugar, pero en 1927 invitaba a la combatividad y sonaba a reto.
Los expositores fueron: Eduardo Abela, Rafael Blanco, María Capdevila, Gabriel Castaño, Carlos Enríquez, Víctor Manuel García, Antonio Gattorno, María Josefa Lamarque, José Hurtado de Mendoza, Luis López Méndez, Ramón Loy, Alice Neel, Amelia Peláez, Rebeca Peink de Rosado Ávila, Marcelo Pogolotti, Domingo Ravenet, Lorenzo Romero Arciaga, Alberto Segura y Adia M. Yunkers. No existía entre ellos un común denominador, pues cada quien seguía su propio camino, persiguiendo soluciones formales que, en su conjunto, caracterizábanse como una reacción antiacadémica. “Es posible - decía una “directriz” anticipándose a la exposición- “que con el tiempo queden algunos rezagos dentro de este grupo, y que tras la máscara del modernismo se esconda más de un emboscado. Andando será que quedarán atrás los que no puedan resistir la dureza de la marcha”. La crítica, fiel a las ideas y a los intereses burgueses, comentó la exposición, los más de los casos sarcásticamente, pero sus comentarios denunciaban claramente que el impacto había sido duro. Dos telas de Carlos Enríquez – desnudos femeninos las dos- que la directiva de la Asociación de Pintores y Escultores juzgó “excesivamente realistas” fueron bajadas de los muros [...]

(Martín Casanovas, Revista de Avance, Prólogo y Selección, Ed. Colección Orbita, La Habana, 1972.)

26 mayo, 2009

Primer estudio laberíntico


Una de las características primordiales del vanguardismo es la libertad de expresión que se distingue de manera peculiar en cada uno de los géneros artísticos en que se manifiesta. Se propone comenzar aquí con un brevísimo tránsito por la historia de la Vanguardia Cubana, vista desde el ámbito plástico o literario, con el objetivo de ir hallando nexos, vínculos y percepciones estimulantes que conformen un estudio ilimitado en el tiempo y dentro de este infinito laberinto.
Si bien es cierto que el trabajo del Grupo Minorista despertará en cierto modo a la intelectualidad cubana, éste culmina en el lapso 1927–1930 con el pleno auge del movimiento vanguardista en Cuba.
Componente fundamental del movimiento será la Revista de Avance y aunque tendrá inquietudes estéticas y literarias, las mismas se irán convirtiendo en preocupaciones ideológicas de la época. Comparada con la revista Cuba Contemporánea, también documento de estos años, posee sin dudas una perspectiva completamente diferente. La Revista de Avance partirá de los conflictos presentes de la vida cubana, los cuales a su vez, le servirán de coyuntura para incorporarse al ámbito universal con un espíritu contemporáneo. Los intercambios con Latinoamérica afirmarán en la revista una actitud arraigada dentro de la literatura cubana. Desde el principio el sentido enérgico de la revista y su propósito de recoger originalidad y cubanía traslucen en las palabras iniciales “queremos movimiento, cambio, hasta en el nombre”.
Parecido a un manifiesto, típico documento de las vanguardias, se puede tomar como referencia el artículo Vanguardismo de Jorge Mañach. En el mismo, el autor realiza una interpretación de la categoría o concepto de vanguardia vista desde su tiempo:

"Ya he apuntado que decir “la innovación, la novedad, así sin más, equivale a posponer el problema con un vocablo. Porque enseguida cabe preguntar: ¿Y que tipo de novedad es ésta? ¿Novedad absoluta, relativa? ¿Novedad de esencia, o de formas? ¿Qué cosa es en fin de cuentas lo nuevo?....[...]" (Jorge Mañach, Vanguardismo, Revista de Avance, La Habana, 1927. El artículo se encuentra divido en 3 partes: Vanguardismo, La fisionomía de la época, El imperativo temporal.)


Vale la pena destacar, en relación con las instituciones que desarrollan un determinado papel en la defensa de los postulados de la vanguardia, la Sociedad de Folklore Cubano fundada en 1923 con Fernando Ortiz como presidente y Emilio Roig de Leuchsenring como secretario, también contará con otros miembros, algunos de ellos integrantes del Grupo Minorista. La sociedad se encargará (hasta ahora nunca se había hecho) de recopilar leyendas de la tradición oral, romances, décimas, supersticiones y las varias costumbres subterráneas o mantenidas al margen por la cultura oficial. Su órgano de difusión será Archivos de Folklore Cubano (1924-1930). No se debe olvidar que Ortiz durante toda su vida de antropólogo, realiza una investigación etnográfica y analiza la lengua, los mitos, las variadas simbologías hasta confluir en 1940 en uno de sus mejores libros: Contrapunteo del tabaco y el azucar.
En 1923 también se funda el Club Cubano de Bellas Artes que se une en 1930 con la Asociación de Pintores y Escultores para crear el Círculo de Bellas Artes, grupo eficaz y significativo que durará hasta 1968. La asociación organizará exposiciones de pintura donde participarán Victor Manuel , Carlos Enríquez, entre otros, fieles representantes todos de aquel arte llamado por primera vez: Arte Nuevo