14 junio, 2009

Curso Délfico

Apartándonos un poco de la didáctica y de las instituciones que influyeron sobre la primera Vanguardia de pintores cubanos, quisiera comentar algo que siempre me interesó de manera personal y que concierne a Lezama. Me refiero al curso délfico, al tanto comentado y mitificado curso o trayectoria de lecturas y a veces libros prestados por el propio maestro, los cuales debía asimilar una persona antes de acercarse a las artes, a la escritura o a la cultura en general.
Como él mismo afirmó, se trata de una simple orientación de libros que él consideró formadores de su propio intelecto, y de esta manera, como sabemos, comienza a recomendarlos a los más jóvenes con preocupaciones e inquietudes intelectuales.
Finalmente, después de conjeturas, conversaciones y consejos literarios de amigos, padres y profesores, hace unos años recibí sus “Diarios 1939-1949 /1956-1958” con compilación y notas de Ciro Bianchi Ross y editado por Ediciones Unión, año 2001.
El libro es realmente sugestivo y lo recomiendo vivamente. Desde que lo poseo forma parte de mi estudio cotidiano y de mis pocos ratos sublimes de sosiego. No es un diario de todas sus acciones del día, ni mucho menos, sino originales anotaciones de Lezama, referidas a “de todo un poco”, como diríamos en breves palabras. Da la impresión, abriendo cualquier página, de adentrarse en la intimidad cerebral lezamiana, en sus razonamientos más recónditos y en sus conocimientos eruditos y universales a modo de confesiones.
Al final de este pequeño libro, hay un interesante apéndice con entrevistas realizadas por Bianchi Ross al poeta (1975-1970-1969) y sobre los libros necesarios para pasar el curso délfico, Lezama nos señala:

- ¿Sería demasiado pedirle una relación aproximada de los libros incluidos en el Curso?

- La lista resultaría demasiado larga, y yo tengo una memoria prodigiosa, pero no puedo recordarlos todos.
A modo de ejemplo y referencia podria decir que la relacion incluye textos como El gran Meaulnes, de Fournier, Al revés, de Huysmans, todo Platón, Rilke y Dostoyevski. Los cantos de Maldoror, de Lautréamont, Conversaciones con Goethe, de Eckerman, Doktor Faustus, de Mann, Mario el epicúreo, de Pater, Gaspar de la noche, de Bertrand....Y en otra dimension, Psiqué, de Erwin Rohde, El otoño de la Edad Media, de Huizinga, El amor y Occidente, de Rougemont, el Tao Te King, de Lao Tsé, El libro de los muertos y muchos, muchos más.

- ¿Su obra, Lezama, está incluida en el Curso?

- No, mis libros, no están incluidos en el Curso, pero se supone que quien lo recibe ha de estar familiarizado con mi obra.
Un detalle importante y dos condiciones. El curso se basa en una sentencia del Oráculo de Delfos. Aquélla que dice: Lo bello es lo más justo, la salud, lo mejor; obtener lo que se ama es la dulce prenda para el corazón.
Esa frase antecede a todas las restantes sobre las que hay que meditar a lo largo del Curso.
El nuevo lector no ha de dejarse impresionar por las frases o párrafos que yo he subrayado en los libros de mi propiedad; debe buscar sus propias frases. Y no debe jamás prestar los libros que ha recibido. Si lo hace, queda fuera del Curso, y más aún, la sinagoga del infierno será para él.*


*José Lezama Lima, Diarios 1939-1949 /1956-1958, compilación y notas de Ciro Bianchi Ross, Ediciones Unión, 2001.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Adoro Lezama y es una lástima porque no tengo ese libro. Confío en tu generosidad de comentarios y en que retomes nuevamente algunos temas de Diarios.

Laberintos dijo...

Con gusto anónimo, continuaré muy pronto.

R.L.R. dijo...

Muy buen blog, Laberintos. Me gusta como ilumina diferentes aspectos y momentos de la historia de nuestra cultura. Todo muy bien documentado.

Ernesto G. dijo...

Estan haciendo muy buen trabajo con este blog. No sabia que habian publicado los diarios de Lezama.

Saludos.

Anónimo dijo...

Tuve la suerte inmensa de conocer a Lezama y frecuentarlo en nuestro lugar comun de trabajo. Auqnue no fui lo que se dice verdaderamente una iniciada en el Curso Delfico porque, segun el Maestro, y cito sus palabras que aun recuerdo, yo era en aquel entonces una adolescente melancolica entre Casal y Juana Borrero, lei muchos libros inolvidables que me prestaba de su biblioteca como El gran Meaulnes, de Fournier, Al revés, de Huysmans,Platón, Rilke y Dostoyevski. Conservo como un tesoro precioso un volumen de El Diario de RasKolnikov que me regalara el dia que cumpli 21. Muchas veces hablamos sobre la inmortalidad de la obra de arte. El tema de la permanencia preocupaba grandemente al Maestro. El Curso Delfico era, tal vez,otra manera suya de trascender mas alla de la vida material.
Sandra Gonzalez

Laberintos dijo...

Rafael y Ernesto, mucho me alegro que les guste. A Sandra, mil gracias por dejar su bellísima y valiosa vivencia.

Chez Isabella dijo...

¡Excelente blog! Te descubro a través de los comentarios que has dejado en el blog de Ernesto, antiguo Lápiz y Nube. Gracias por compartir tus opiniones y conocimientos. Me encantaría que siguieses comentando las entradas de los Diarios lezamianos. Saludos desde Montreal.

Abel dijo...

Este tema es muy evocador y los otros también. Te felicito, los felicito, no decaigan.

Laberintos dijo...

Muchas gracias, volveré sobre este tema pronto.

Eufrates del Valle dijo...

Desconocia este Diario Lezamiano. Gracias por desempolvarlo y... continualo, por favor.